La leyenda de Hércules y Gerión
Las antiguas crónicas dicen que hubo un tiempo en el que las tierras entre el Duero y el Tajo estaban sumidas en el terror. La causa tenía un nombre: Gerión, un gigante cruel y despiadado que gobernaba con puño de hierro. Nadie osaba desafiar su dominio. Nadie, hasta que los propios dioses escucharon el clamor de aquellos que sufrían bajo su yugo.
Las plegarias llegaron a los oídos de Zeus, y el dios de los cielos tomó una decisión: enviaría a su hijo, el indomable Hércules, para poner fin a aquella era de oscuridad. No era una misión cualquiera, sino el décimo de sus legendarios doce trabajos, la penitencia impuesta por haber cometido un crimen enloquecido por la furia de Hera.
Hércules partió hacia tierras occidentales y, tras un largo viaje, encontró a Gerión en Brigantium, donde hoy se alza la ciudad de A Coruña. Durante tres días y tres noches, el combate sacudió la tierra y las aguas, con un estruendo que hizo temblar los cimientos del mundo. La lucha fue feroz, pero al amanecer del cuarto día, el héroe griego emergió triunfante. Con un golpe final, separó la cabeza del gigante y la enterró junto al mar, sellando así su victoria.
Sobre aquel lugar maldito, donde antes reinaba el miedo, Hércules levantó una torre. No era solo una construcción, sino un faro de luz y esperanza, una guía para los navegantes y un recordatorio del poder de los dioses. Junto a la torre, ayudó a poblar la tierra, y entre quienes se asentaron allí, destacó una mujer llamada Cruña. Algunos cuentan que fue la primera en llegar, y que su nombre quedó para siempre unido a aquella ciudad. Otros susurran que Hércules encontró en ella un nuevo comienzo, y que fue su propio sobrino, Espán, quien completó la construcción de la torre, convirtiéndola en el faro que aún hoy desafía el océano.
Si alguna vez observas con detenimiento el escudo de A Coruña, notarás un detalle que pocos comprenden a simple vista. Bajo la torre, en su base, descansa una calavera. No es un simple adorno. Es el símbolo de aquella batalla, el eco de un gigante caído y de un héroe que inscribió su leyenda en piedra y en el tiempo.